Soy Elena Urquía, alumna del Grado Superior de Educación Infantil.

He realizado mis prácticas durante tres meses en Belfast, Irlanda del Norte. A continuación, os voy a contar mi experiencia y mi opinión sobre esta oportunidad tan increíble.

En adelanto a lo que os voy a contar  puedo asegurar que ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida y a su vez más enriquecedoras para mi futuro profesional y personal.

Todo comenzó en el primer curso, cuando nos comentaron que en el curso siguiente podríamos realizar las practicas en un centro europeo, dio la casualidad que ese verano me fui a estudiar inglés durante el verano a Belfast, por lo que pude conocer a fondo la ciudad, la cual, me encantó. Desde un primer momento tuve claro que quería aprovechar esa oportunidad y terminar mi grado en el extranjero como nos habían ofrecido, y sin pensarlo dos veces me apunté.

A mediados del segundo curso, fue cuando me comunicaron que me iban a conceder una beca Eramus y que en marzo me iba a Belfast a realizar mis prácticas. Debido a la noticia, estaba muy emocionada y nerviosa al mismo tiempo.

Cuando llegó el mes de marzo, tenía una mezcla de sentimientos, estaba nerviosa, muy contenta y con muchas ganas de empezar la nueva experiencia, además una de mis compañeras más cercanas iba a realizar su Erasmus en Dublín, así que podríamos disfrutar de muchas experiencias juntas y aprovechar al máximo de nuestro Eramus, lo cual, me alegraba mucho más.

Llegué a Belfast unos días antes de comenzar mis prácticas, por lo que pude presentarme en el colegio y conocer el centro y además instalarme y acomodarme en la residencia.

Cuando empecé el periodo de prácticas, al principio me costó un poco en relación a los niños, debido a que era un poco difícil entenderles y además de que era otro idioma, en Belfast tienen un acento muy cerrado, pero esta dificultad se pasó muy rápido enseguida te haces el oído al idioma y es increíble lo rápido que se aprende inglés.

Mi colegio, bajo mi punto de vista, es el mejor que he conocido hasta el momento, en él he aprendido muchísimo, me han dado oportunidades increíbles y he formado parte del equipo siendo una educadora más, los niños me han dado todo el cariño y felicidad que han tenido en sus manos y me han dejado aprender de ellos también. Una de las oportunidades que me ofrecieron fue enseñar español en mi aula de Preescolares, por lo que he podido ver una evolución en mi trabajo, estoy muy agradecida a todas mis compañeras y al centro de que me hayan tratado y acogido tan bien en él.

Mi experiencia desde un primer momento fue increíble, no me costo nada adaptarme a la rutina del país, al colegio, exceptuando entender a los niños,  y a mi residencia. Todo el mundo suele decir que echa mucho de menos su casa, su rutina, el tiempo o sus amigos y familia, en mi caso si es verdad que se echa un poco de menos pero todas las experiencias que he vivido sin duda lo han compensado.

Esta tiempo en Belfast me ha aportado muchos aspectos positivos, he conocido a gente increíble de varias nacionalidades, los cuales son mi “ pequeña familia” de Belfast, estos me han enseñado miles de cosas, he aprendido muchísimo sobre mi futuro profesional y sobretodo he crecido de forma personal.

Sin ninguna duda, puedo afirmar que ha sido la mejor experiencia de mi vida y que volvería a hacerlo una y millones de veces más. Y por lo tanto recomiendo a todo el que quiera hacerlo que se anime y disfrute de esta experiencia increíble.

Elena.